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27
oct

He escuchado que el psicoanálisis está en declive ¿Es esto cierto?

He escuchado que el psicoanálisis está en declive ¿Es esto cierto?

Esta pregunta se puede responder desde distintos puntos de vista…

Si hablamos desde un punto de vista científico, el psicoanálisis fue el primer conjunto de teorías psicológicas que puso énfasis en la existencia e importancia de los procesos inconscientes en nuestro funcionamiento mental. Freud, médico y neurólogo, era un científico convencido, y para poder explicar conductas y comportamientos que aparentemente no tenían sentido y no podían ser comprendidas racionalmente, como las obsesiones, los rituales compulsivos, fobias o miedos irracionales, etc. infirió la existencia de unas causas no observables, inconscientes, que generaban tales conductas y síntomas y que no obedecían a las leyes de la lógica, porque ¿para qué lavarme las manos cuarenta veces después de comer?. Y es que la mente funciona con dos lógicas distintas : la lógica consciente y racional y otra lógica, distinta, inconsciente y difícil de descubrir: la “psico-lógica”. Así, desde un punto de vista racional, no tiene sentido, es absurdo, lavarse las manos cuarenta veces, o no tendría por qué tener miedo a subir a un autobús, pero desde un punto de vista “psico-lógico” hay personas que sí lo hacen o bien tienen terror a montarse en autobus; esta otra lógica, la más inconsciente, es la que Freud investigó durante toda su vida, unas veces con más acierto y otras con menos. En este sentido, las hipótesis de unos procesos inconscientes que gobiernan gran parte de nuestras conductas, creencias, actitudes, modos de relacionarnos con los demás, fue posiblemente el mayor descubrimientos jamás hecho acerca de la naturaleza del funcionamiento mental. Y el inicio de esta exploración se la debemos a un sólo hombre: Sigmund Freud. Ahora bien, como sabemos, la ciencia y su tradicional carácter positivista, siempre ha considerado que para que cualquier teoría adquiriese el calificativo de “científica”, sus explicaciones se debían basar en causas objetivas, visibles, medibles, tangibles. Y todo aquello que no fuese tangible, medible, y susceptible de observación y registro, no podía ser considerado ciencia. En este sentido, el psicoanálisis, al tratar de causas no observables, ya que los procesos inconscientes no se podían observar, nunca ha sido considerada una ciencia tradicional, como la física o la química. Y por ello, ha recibido numerosas críticas desde la ciencia (Karl Popper y Adolf Grünbaum) y desde otras ramas de la psicología (Eysenck), en especial desde una corriente psicológica denominada conductismo. Brevemente, el conductismo, en su intento por adquirir el estatus de paradigma científico, consideró que en psicología sólo se debía estudiar (e incluso señalaban que sólo existía) aquello que fuese observable y medible y en este sentido señalaron y afirmaron que el único objeto de estudio de la psicología era la Conducta, que es aquello que se puede observar, registrar y medir. Por tanto, emociones, sentimientos, sueños, fantasías y demás producción mental que no fuese “conducta” no pertenecía al ámbito de la psicología. Por ello, el conductismo tuvo mucha aceptación en la universidad, la institución científica por excelencia, y el psicoanálisis, creció y se desarrolló fuera de la universidad.

Actualmente muchas de las hipótesis de Freud están siendo confirmadas por la neurociencia. Investigadores y científicos de prestigio internacional, como Eric Kandel, premio Nobel de medicina en 2000, el neurocientífico de la universidad de california en San diego, Ramachandran, han dado soporte científico a la existencia de la Represión y procesos inconscientes. Puede consultarse también el artículo de Harris y Friston (2010) en la Revista Brain. Igualmente, el equipo de científicos de las universidades de Oregon y Stanford liderado por el neurobiólogo Michael Anderson (2004) validan en un artículo de la prestigiosa revista Science, algunas ideas de Freud. Sería largo enumerar todas las los aportes que la neurociencia actual va descubriendo y que convergen con el modelo de funcionamiento mental propuesto por Freud. Pero sólo señalar que la convergencia entre psicoanálisis y neurociencia va siendo tan amplia que hace pocos años se fundó la revista Neuro-Psychoanalysis en cuyo comité editor se encuentran neurocientíficos tan relevantes como Antonio Damasio, Eric Kandel, Rodolfo Llinás, Joseph Le-Doux, Jaak Panksepp, Karl Pribram o Vilanayur Ramachandran. Incluso Steven Pinker, profesor en Harvard y MIT, posiblemente el psicólogo cognitivo más prestigioso internacionalmente y discípulo de Noam Chomsky, propone un modelo de funcionamiento mental que en muchos aspectos es muy parecido al de Freud. Para una visión y valoración actual del psicoanálisis les recomendamos el artículo del Dr. Cecilio Paniagua (2006).

Es decir, respondiendo a la pregunta, ¿está el psicoanálisis en declive? Yo diría todo lo contrario. Afortunadamente hemos encontrado un fuerte aliado: las neurociencias, las cuales a su vez ayudarán a filtrar y depurar muchas de las teorías psicoanalíticas.

Muchas veces se equipara el psicoanálisis a Freud pero el psicoanálisis, si bien partió de Freud, no se reduce a su aportación. Por poner un símil: si hablamos de impresión de libros, revistas, panfletos, etc. no nos estaríamos refiriendo constantemente a Gutenberg, el inventor de la imprenta en el siglo XV, por más que tengamos que agradecerle haber sido el pionero de las máquinas de impresión. Hoy día, si Gutenberg “levantara cabeza” quedaría asombrado por el gran desarrollo que a partir de él se realizó. Igual le pasaría a Freud. Si viviera en el siglo XXI vería cómo algunas de sus teorías han quedado refutadas y sustituidas por otras más actuales basadas en investigaciones observacionales -sobre todo en la interacción madre y bebé- y otras muchas están encontrando confirmación por parte de las neurociencias actuales.

Cuando decimos que el psicoanálisis actual ha encontrado un buen aliado en las neurociencias no queremos decir que el estudio de la mente se pueda reducir al estudio del cerebro. La mente, si bien parte del cerebro, es una propiedad emergente del mismo y los procesos psíquicos no se puede explicar totalmente comprendiendo los procesos biológicos subyacentes. La mente es algo más que el cerebro y requiere de otros métodos de análisis para su comprensión. Para entender un poco mejor lo que queremos señalar debemos explicar la idea de “emergencia”. Pongamos un ejemplo: el agua está formada por dos gases: el hidrógeno y el oxígeno. De la combinación de estos dos gases en determinadas proporciones emerge una sustancia, el agua, con propiedades no previstas, como es su estado líquido. Al estado líquido del agua le llamamos propiedad emergente: partiendo de dos gases se genera un líquido. Y para comprender el funcionamiento de este líquido no nos podemos basar exclusivamente en el comportamiento de los gases que lo componen. Lo mismo ocurre con la mente: para poder comprender la mente no basta comprender cómo funciona los sistemas biológicos de los que parte.

Para tener una idea sobre la efectividad de la psicoterapia psicoanalítica le aconsejamos lea los artículos que se publican en esta web, especialmente el artículo de Shedler.

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